Dado que nadie está excluido de invocar a Dios, la puerta de la salvación está abierta a todos. No hay nada que nos impida entrar por ella, sino sólo nuestra propia incredulidad.
Juan Calvino
La Provisión de Dios para Su Iglesia y los deberes de la congregación
¿Cuáles son los deberes del creyente miembro de la iglesia local? ¿Por qué debemos honrar a nuestros líderes? Aprende escuchando la prédica del domingo