Dado que nadie está excluido de invocar a Dios, la puerta de la salvación está abierta a todos. No hay nada que nos impida entrar por ella, sino sólo nuestra propia incredulidad.
David honro y perdono a Saúl a pesar de que era su enemigo. Aprende el porque debes de librarte de toda amargura y perdonar a tus enemigos en el siguiente mensaje.